Una lesión cerebral puede causar alteraciones o deterioros relacionados con:
Nivel de alerta.
Problemas motores y sensitivos.
Recepción de la información.
Cognitivos: fallos de memoria, problemas de atención, de concentración, etc.
Lenguaje y comunicación.
Emociones y personalidad: impulsividad, alteración de conducta, depresión, etc.
Realización de actividades de la vida diaria, ocio y laborales.
Los efectos y consecuencias de esta lesión cambian en función de múltiples variables, pudiendo quedar afectadas las habilidades físicas, neurológicas, cognitivas, emocionales y sociales, por lo que quedan alterados los terrenos sociales, familiares y laborales.