A continuación se presentan una serie de signos de alarma que nos pueden ayudar a detectar las dificultades de aprendizaje en función de las áreas afectadas y del ciclo escolar en el que se encuentre el niño o adolescente:
Educación infantil (0-6 años)
Educación primaria (6-12 años)
Educación secundaria (12-16 años)
La identificación lo más temprana posible es esencial para su tratamiento también precoz, antes de que la escolarización esté muy afectada y el niño o adolescente tenga importantes secuelas emocionales, pues entonces la efectividad del tratamiento será mucho menor.